Un día en mediaTalent

mediaTalent_undiaenlaagencia

Es por la mañana y tratas de recordar qué dejaste ayer apuntado en la libreta, el viaje en metro te sirve para tener todos los pensamientos organizados cuando llegas a la oficina.

Abrir la puerta, encender las luces y poner la radio forman parte del ritual diario de la agencia. Poco a poco llegan todos los componentes del equipo, con breves saludos y entre las actualizaciones de Windows y la preparación de cafés, da comienzo una nueva jornada de trabajo.

El status deja la pizarra, que en un principio era blanca, repleta de tareas que por otra parte, parecen jeroglíficos, si no has estado mientras las escribían jamás descubrirás que pone. De pronto, el teléfono empieza a sonar y los emails empiezan a llenar las bandejas de entrada.

Mientras estudiamos la carrera de publicidad tendemos a creer que los grandes publicistas, en lo que dura un chasqueo de dedos, consiguen la idea y solución para todos los briefings que hay sobre la mesa. Cuando aterrizas en el mundo laboral esa percepción, tan arraigada en tu cerebro a causa de series como Mad Men, cambia por completo, ves que el talento tiene muchas formas y maneras y que ninguna está presente en las series de televisión.

Descubres que el TALENTO, sí, así en mayúsculas, es lo que tienen esas personas a las que les gusta tanto su profesión que además de entusiasmarse con su trabajo son capaces de transmitir esa pasión a otros. Un equipo que funciona como los engranajes de un reloj, en el que todos ponen sus conocimientos a disposición de los otros para sacar adelante lo que hacía tan solo un par de horas parecía imposible. Un grupo de trabajo en el que todos se complementan y siempre hay sitio para una sonrisa por encima de la pantalla del ordenador y tiempo para tararear a coro la última canción de moda. Eso es lo que encuentro todas las mañanas al abrir la puerta de mediaTalent, un equipo que asume retos a diario cargado de ilusión, energía y buenas ideas; uno con la paciencia suficiente para resolver mis dudas más persistentes y enseñarme cosas nuevas.

Aún me queda mucho camino por recorrer pero cada mañana entro en la oficina con la certeza de que ese día cuando vuelva a casa lo haré sabiendo un poco más sobre el mundo de la publicidad y sus entresijos.

 

top